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miércoles, 9 de septiembre de 2020

Pico Dorsiblanco y Mirlo Acuático, joyas pirenaicas

Hace un par de semanas pasamos un par de días en casa de mis abuelos en Isaba, en el pirineo navarro. Siempre que voy intento hacer alguna salida en busca de especies alpinas que no acostumbro a ver, y esta vez no fue diferente. El objetivo que me marqué fue intentar ver al Mirlo Acuático, ave que a pesar de saber donde tenía que buscar nunca había visto en la zona. Un paseo vespertino por el río el primer día fue suficiente para poder disfrutar de buenas observaciones de esta especie. Con el objetivo cumplido, a la mañana siguiente subimos toda la familia a Larra sin mas pretensión que subir el Arlas. La mañana se nos dio bastante bien y conseguimos observar tanto Piquituertos como Verderones Serranos, además de gran cantidad de pequeños migrantes como Mosquiteros Musicales. Finalmente, para la última mañana me propuse un plan algo más ambicioso, para tratar de ver alguna de las aves más emblemáticas de los Pirineos. Entre el Quebrantahuesos y el Pico Dorsiblanco me decanté por este último. Las fechas no eran para nada ideales, ya que los pájaros están callados y las hojas crecidas dificultan la visión en el bosque, pero aún así decidimos intentarlo, y tras el madrugón pertinente estábamos a las 8 de la mañana entrando en la Selva de Irati. Este inmenso hayedo es prácticamente el último bastión de la especie en la península, y fue aquí donde vi por primera vez este pájaro hace algunos años. Aquella vez no nos costó más de 20 minutos verlo, así que íbamos confiados en repetir nuestra suerte. Nada más lejos de la realidad.

Pico Dorsiblanco (Dendrocopos leucotos lilfordi)


Pico Dorsiblanco (Dendrocopos leucotos lilfordi)


Pico Dorsiblanco (Dendrocopos leucotos lilfordi)


Pico Dorsiblanco (Dendrocopos leucotos lilfordi)


Tras una hora recorriendo el sendero donde hace 5 años vimos al Dorsiblanco por primera vez, apenas habíamos conseguido ver algún Carbonero Garrapinos y un Agateador demasiado fugaz para identificar, así que decidimos cambiar de táctica y meternos en el hayedo. Así comenzamos varias horas de infructuosa búsqueda por empinadas y resbaladizas laderas consiguiendo ver hasta un fugaz Picamaderos Negro, pero ni rastro del Dorsiblanco. Se nos hacía tarde, y volvíamos hacia el coche saboreando la derrota cuando a doscientos metros de la pista un ejemplar cruzó volando el sendero. Tras unos segundos de nervios mi aita lo localizó alimentándose en la base de un árbol a media distancia, y pudimos disfrutar de su presencia varios minutos. La calidad de la observación fue excelente, si bien la oscuridad del bosque me impidió sacar alguna foto mejor. Exultantes tras el triunfo nos dirigimos al coche, pero aún nos quedaba una sorpresa en el río.

Mirlo Acuático (Cinclus cinclus)


Mirlo Acuático (Cinclus cinclus)


Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)


Desde el mismo parking pudimos observar un par de Mirlos Acuáticos pescando, y uno de ellos me dejó acercarme lo suficiente como para conseguir fotos más o menos decentes. Además había varias Lavanderas Cascadeñas, especie que se estrena en el blog.

Piquituerto Común (Loxia curvirostra)


Verderón Serrano (Carduelis citrinella)


Chova Piquigualda (Pyrrhocorax graculus)


Mosquitero Musical (Phylloscopus trochilus)


Herrerillo Capuchino (Lophophanes cristatus)


Finalizo la entrada con algunas fotos que saqué en Larra. Los Piquituertos y el Verderón Serrano los vimos en el mismo parking de La Contienda, pero no se dejaron acercar demasiado. Después ya en el bosque no los volví a localizar, pero pasamos una entretenida mañana con aves típicas de la zona como la Chova Piquigualda o el Herrerillo Capuchino, además de gran cantidad de Mosquiteros Musicales y Papamoscas Cerrojillos que se mezclaban entre los habituales Acentores Comunes.



Un saludo




martes, 13 de octubre de 2015

La joya del hayedo, el Pico Dorsiblanco

Vuelvo a interrumpir las entradas del viaje a Australia, esta vez para contaros una de esas observaciones que todo pajarero desea. Este largo fin de semana del Pilar fuimos a Izaba y ayer por la mañana mi aita y yo dimos una vuelta por la selva de Irati. Este inmenso hayedo abetal es uno de los mejores bosques de este tipo en Europa, y un lugar también muy agradable para visitar. Sus centenarias hayas cubiertas de musgo con el relincho del picamaderos negro como música de fondo crean un ambiente único e intrigante. Lo único malo es que, al menos si se va desde Otsagabia, hay que pagar una tasa de mantenimiento de 5  euros por aparcar en el parking de la Virgen de las Nieves, por lo que si pensáis visitar la zona os recomiendo que aparquéis el coche en un pequeño parking poco antes de la Virgen de las Nieves. Tras el obligado madrugón mi aita y yo fuimos directamente a Irati, y a las nueve y media ya estábamos pateando un sendero que lleva hasta la orilla del embalse de Irabia en busca del picamaderos negro. Tras media hora caminando sin ver apenas aves, pude escuchar un lejano relincho de picamaderos negro. Avisé a mi padre, que a su vez me avisó de que había visto a un pájaro volar en la espesura. Poco a poco nos fuimos acercando, y de repente un mirlo salió reclamando de entre los árboles. No parecía que hubiese nada más, cuando de pronto, un pico tipo picapinos voló raudo delante de nosotros. Tenía un dorso blancuzco, podía ser un dorsiblanco, mis pulsaciones subían por momentos, pero no lo había visto bien... En ese instante salió otro pico; este se posó no muy lejos de nosotros y no me hizo falta ni recurrir a los prismáticos para confirmar que se trataba de un precioso macho de pico dorsiblanco. Disparé una ráfaga a toda prisa a ver si conseguía alguna foto. Casi simultáneamente, otro tercer pico voló ante nuestros ojos. Era muy complicado sacarles fotos ya que sus movimientos erráticos mientras se alimentaban eran impredecibles. Estuvimos disfrutando de su presencia durante un cuarto de hora, llegando a ver tres picos distintos simultáneamente, por lo que es probable que fueran cuatro picos los que se alimentaban en la zona, o incluso alguno más. De pronto, tal y como habían aparecido, los picos desaparecieron, y el bosque se sumió de nuevo en el más absoluto silencio.

Pico Dorsiblanco (dendrocopos leucotos lifordi)

Este pícido es sin lugar a dudas el más escaso de todos los que habitan en la Península Ibérica, y su distribución está prácticamente limitada a los hayedos de Irati y Quinto Real, con presencia testimonial en Aragón y en el Señorío de Bértiz. Su población inferior a las 100 parejas la convierte en una de las aves más amenazadas del país, si bien esta parece estable, sin ninguna variación en los últimos años. Esto, unido a que cada pareja ocupa un territorio de unas 10 Ha, la convierten en un pájaro muy difícil de localizar. No obstante, durante el otoño parece que se reúne en pequeños grupos para alimentarse de la madera muerta, y es más fácil de localizar.

Pico Dorsiblanco (dendrocopos leucotos lifordi)

Pico Dorsiblanco (dendrocopos leucotos lifordi)

Este precioso macho es el único que pude fotografiar, ya que los demás ejemplares no se estaban quietos. Aún así, me queda para otra ocasión lo de conseguir buenas fotos de este pájaro.

Pico Dorsiblanco (dendrocopos leucotos lifordi)

Un momento mágico, los duendecillos del bosque aparecieron de la nada, en el hayedo solo estábamos nosotros, y sin duda fue uno de los momentos más emocionantes de mi carrera de pajarero.

Un Saludo